Capítulo V - Las negociaciones a partir del día 02 de abril de 1982 (1)

- Las negociaciones a partir del día 02 de abril de 1982
- Intervención del general Haig. Su primer visita a Buenos Aires
- La segunda visita a Buenos Aires del general Haig
- La última etapa de la gestión Haig
- Conclusiones finales de la Comisión respecto de la gestión de asistencia del secretario de Estado de los EE.UU.
- La intervención del Perú
- Otras intervenciones del Perú
- La gestión ofrecida por el rey de España
- Las gestiones en Naciones Unidas
- La propuesta británica del 17 de mayo
- Algunas gestiones realizadas en EE.UU. durante este período (1)
- Conclusiones sobre el primer período de negociaciones en Naciones Unidas
- La continuación de las negociaciones en el ámbito de las Naciones Unidas
- La segunda ronda de negociaciones bajo la gestión del Secretario General
- La última intervención del Secretario General
- El cierre
- Conclusiones sobre el segundo período de negociaciones en Naciones Unidas
- Conclusiones finales acerca del proceso de las negociaciones a partir del 02 de abril de 1982

 

Las negociaciones a partir del día 02 de abril de 1982

285. En las primeras horas del día 02 de Abril la opinión pública argentina fue sorprendida por la noticia del desembarco de fuerzas militares nacionales en Puerto Stanley. La recuperación se consolidó en pocas horas con la toma de los principales objetivos de la ciudad. La fuerza de ocupación detuvo al Gobernador británico y rápidamente ejerció el control en todo el Archipiélago.

286. Pasada la sorpresa inicial, se extendió por todo el país un sentimiento generalizado de júbilo y exaltación patriótica. Con ese acto, la nación reivindicaba un objetivo histórico y mostraba su determinación de hacer respetar sus derechos sobre un territorio irredento. Además, estas justas aspiraciones habían sido reconocidas sucesivamente por las Naciones Unidas a partir del año 1965 siendo sistemáticamente resistidas por Gran Bretaña (Capítulo II).

287. Al cabo de diecisiete años de infructuosas negociaciones y 149 de reclamaciones, la ocupación militar se daba como un recurso extremo para denunciar y comprometer ante el mundo a una potencia colonialista que se negaba obstinadamente a negociar con seriedad el futuro de las Islas, desconociendo los documentos emergentes de la opinión internacional, expresados a través de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

288. En la mañana del 02 de Abril, el Presidente Galtieri informó la novedad al Gabinete Nacional reunido en pleno, mientras los Comandantes de la Fuerza Aérea y la Armada hicieron lo propio en sus respectivas fuerzas. El Doctor Costa Méndez realizó un análisis del apoyo que podía esperarse en el Consejo de Seguridad (Anexo V/1) (Ver declaración Gral. Saint Jean).

289. El 03 de Abril, antes de la promulgación de la Resolución 502 (Capítulo II), las Islas Georgias fueron ocupadas por fuerzas argentinas, tras una resistencia de la guarnición británica (22 hombres) según fue relatado en el Capítulo IV.

290. Los medios masivos de comunicación difundieron profusamente imágenes de la ocupación y propalaron desde las Islas categóricas declaraciones de autoridades militares y miembros del gobierno nacional, que alimentaron en la opinión pública la convicción de una ocupación irreversible y, prácticamente, sin condicionamientos.

1.Gran parte de los documentos consultados, especialmente resúmenes de conversaciones, llamadas telefónicas, etc., son transcripciones de cintas magnetofónicas que no se encuentran en poder de esta Comisión o de apuntes y anotaciones personales cuyo valor testimonial no puede ser juzgado.

291. El pueblo acompañó sin retaceos la decisión de la Junta Militar, mientras que los medios de comunicación, por su efecto multiplicador y por la calidad de la evaluación realizada sobre las posibles consecuencias de la medida adoptada, contribuyeron a una pérdida generalizada de la objetividad. Ante esta euforia nacional, el gobierno vio disminuida su capacidad de analizar reflexivamente la realidad, lo cual habría de tener, más adelante, un peso considerable en el desarrollo de las negociaciones (Capítulo VII).

292. La reacción de Gran Bretaña fue inmediata. Los servicios de inteligencia británicos habían alertado que estaba en marcha la operación para la toma de las Islas. En el campo militar, anticiparon, según informaciones ulteriores, el envío de submarinos nucleares (probablemente dos) que habían partido hacia el Atlántico Sur para reforzar las naves destacadas previamente con motivo del incidente de las Islas Georgias del Sur.

El 03-ABR-82, la Sra. Thatcher se presentó al Parlamento y obtuvo la aprobación para el envío de la mayor parte de la flota británica (aproximadamente 40 buques de guerra con la misión de recuperar la posesión de las Islas). El xx-ABR los principales navíos de la Fuerza de Tareas (Task Force), comenzaron a zarpar de los puertos ingleses. Sobre la marcha, la Flota se integró con transportes de tropas, buques hospitales, buques de abastecimiento y talleres flotantes, llegando a disponer de un total de más de 120 unidades (Anexo V/2).

293. El día 04 de Abril, el gobierno británico obtuvo la autorización y apoyo de los EE.UU. para el uso de la base aeronaval de la Isla Ascensión, que habría de convertirse en el principal punto de apoyo para todas las operaciones navales y aéreas en el teatro de operaciones, y que haría posible la presencia de la "Task Force" en el Atlántico Sur.

294. En el campo diplomático, Gran Bretaña actuó rápidamente en tres frentes principales:

a. En EE.UU.: el 01-ABR por la mañana, el embajador Henderson había informado al General Haig que los servicios de inteligencia británicos aseguraban que estaba en marcha una invasión argentina al Archipiélago Malvinas. Requirió la intervención de EE.UU. y consideró los eventuales apoyos para el futuro en caso de conflicto.

b. Naciones Unidas: el 02-ABR, el embajador británico Anthony Parsons -quien el día anterior había solicitado y obtenido una declaración del Consejo de Seguridad instando a evitar un eventual empleo de la fuerza o la amenaza de su uso en el área de las Islas Malvinas- solicitó la convocatoria del Consejo de Seguridad y logró que este organismo emitiera, al día siguiente, la Resolución 502 que exigía el retiro inmediato de todas las fuerzas argentinas de las Islas (Capítulo II).

c. En la Comunidad Económica Europea (C.E.E.) y países integrantes de la O.T.A.N.: los países de la Comunidad Económica Europea condenaron por unanimidad, la intervención armada el mismo día en que ésta se produjo. Los gobiernos de los diez países aplicaron, a requerimiento de Gran Bretaña, un embargo completo sobre la exportación de armamentos con destino a Argentina, y desde el 14-ABR hasta el 17-MAY establecieron una prohibición a las importaciones argentinas, con excepción de aquellas que, a esa fecha, ya hubieran sido despachadas.

295. Después de la Resolución 502, el Canciller Costa Méndez y la delegación argentina dirigieron sus esfuerzos para comprometer el apoyo de la O.E.A. y de los países "No Alineados". El 05 de Abril, en un discurso ante la OEA el Canciller fundamentó la actitud argentina (Anexo V/3).

El 06 de Abril el General Haig se reunió con el Doctor Costa Méndez para ofrecer la asistencia de EE.UU. (Anexo V/4).

296. El Secretario de Estado ACLARÓ QUE EE.UU. NO OFRECÍA MEDIACIÓN NI BUENOS OFICIOS SINO, SIMPLEMENTE, UNA CUESTIÓN DE ASISTENCIA A LAS PARTES para la búsqueda de una solución pacífica de la controversia.

297. Con esta gestión se materializó la apreciación previa de nuestra Cancillería, en lo referido a la posición que asumiría EE.UU. cuando se produjese la reocupación argentina de los archipiélagos. En ese sentido, en su declaración ante esta Comisión, el Doctor Costa Méndez dijo:

"Con relación a la intervención militar de Gran Bretaña, yo no tenía dudas de que se iba a producir".

"Cuáles son los dos hechos que a mí, personalmente, como Ministro y por lo tanto como asesor del Poder Ejecutivo, me llevan a pensar que no hay otra salida de esta situación que la ocupación, con todas las limitaciones y los inconvenientes que surgían de esta situación: una, la confianza en la mediación. Es decir, yo estaba convencido de esa posibilidad, y lo estaba en el Ministerio y creo que también el Poder Ejecutivo".

"Insisto en esto: en que yo estaba convencido de la posibilidad y de la eficacia de la mediación norteamericana; nunca de la intervención bélica a nuestro favor. Eso nunca. Pero sí la mediación".
"Entonces, le expongo a Enders la cuestión Malvinas y le digo: Y ustedes, ¿qué van a hacer si esto llega a una confrontación?".

"-Pero esto no va a ocurrir".

"-No sé -le digo- qué puede ocurrir. Es de recordar que todavía no se había producido Davidoff, y que nosotros estábamos en el plan que acabo de relatar, de largo plazo".

"-Y, entonces, nosotros, en ese caso: "hands off", e hizo un ademán así, con las manos. Es decir, no nos vamos a meter".

"Sobre esa base, sobre la base de una conversación muy escueta con la señora Kirkpatrick y sobre la base del análisis de la conducta americana que hicimos, en función de la historia de su intervención de Latinoamérica, en ese momento, llegamos a esta conclusión: que no iba a intervenir y que sí iba a intentar mediar".

298. Los estrechos vínculos de distinto tipo entre EE.UU. y Gran Bretaña permitían dudar sobre la imparcialidad de la posición que el primero adoptaría en una eventual gestión negociadora y, por supuesto, hacían descartar una participación favorable a nuestro país. Esto es conocido por el ex Canciller en su declaración, cuando:

"PREGUNTADO: ¿Admite usted que, tanto la Junta como usted, se equivocaron en la apreciación de la actitud de Estados Unidos? Teniendo en cuenta la vinculación de Inglaterra y Estados Unidos por el origen, la descendencia, las relaciones económicas y, quizás, el idioma también -todos esos vínculos que siempre han unido a Estados Unidos con Inglaterra, inclusive en las últimas guerras mundiales y ahora en la NATO- ¿no configuró ello un telón de fondo para apreciar la actitud probable de Estados Unidos?".

"DIJO: La pregunta es crucial y muy importante. Nosotros teníamos la seguridad, dentro de lo que se puede tener seguridad en los hechos humanos, en los hechos políticos y en los hechos internacionales, de que Estados Unidos habida cuenta, sin embargo, de todos los elementos que en la pregunta se han descripto tan bien y con tanta verdad, por cierto -y que podían inclinar a Estados Unidos hacia Gran Bretaña- nosotros pensamos y teníamos la convicción de que Estados Unidos iba a intentar enérgicamente una mediación y que, antes de inclinarse a un lado, iba a intentar enérgicamente una negociación".

Sin embargo esa "enérgica negociación" que intentaría EE.UU., hubiese requerido mutuas concesiones de las partes, basadas sobre su voluntad e intereses pero, fundamentalmente, sobre los intereses de EE.UU. y la presión que éste hubiese podido ejercer.

Esto fue considerado expresamente por la Cancillería (Anexo V/5) en un análisis sobre la "Gestión de Asistencia de EE.UU.", que incluía las perspectivas que Argentina debía enfrentar en las negociaciones.

De éstas se desprende que el límite de presión que EE.UU. podría ejercer sobre Gran Bretaña, lo constituía la estabilidad del Gobierno conservador. Si a ello se suma la conocida situación de política interna que enfrentaba dicho gobierno -etapa de menor popularidad del período de Margaret Thatcher- fácil es concluir que EE.UU. tenía un escaso margen para ejercer su "presión". Por el contrario, las posibilidades de presión sobre el gobierno militar argentino eran superiores -independientemente de que las autoridades del momento no lo hayan considerado así- y, en caso de deterioro de relaciones, los problemas resultarían menores y las correcciones más factibles.

299. En los primeros días de abril, Argentina obtuvo una declaración del Buró de Coordinación de los países "No Alineados" que exceptuaba a Malvinas y a Gibraltar del principio de la autodeterminación (Declaración Dr. Roca).

300. El 07 de Abril, el General Menéndez asumió la gobernación de las islas, acompañado por un reducido gabinete. Al respecto, en su declaración, el ex Canciller expresó que la designación de un gobernador no era conveniente, por cuanto contradecía la idea de "ocupar para negociar" reflejando la intención de mantener definitivamente el dominio de las Islas. (1)
 

Intervención del general Haig. Su primer visita a Buenos Aires

301. Ese mismo día, el General Haig inició su gestión de asistencia y viajó a Londres para entrevistarse con las autoridades británicas. Al día siguiente, Gran Bretaña notificó, a través de la Embajada de Suiza en Buenos Aires, el establecimiento de una zona de exclusión marítima en un círculo de 200 MN de radio, con centro en las Islas Malvinas, a partir del 120400-ABR/82 (Hora de Greenwich) (120000-ABR-82 Hora Argentina)

Anexo V/6).

302. Después de una extensa conversación con la señora Thatcher y el Canciller Francis Pym, el General Haig viajó a Buenos Aires, adonde arribó en las últimas horas del día 09 de Abril.

Al día siguiente mantuvo una larga entrevista con el Presidente Galtieri y el Doctor Costa Méndez. (Anexo V/7).

303. Ese día, 10 de Abril, se concentró una gran multitud en Plaza de Mayo en apoyo de la ocupación de las islas. Después de la entrevista con Haig, el Presidente Galtieri salió al balcón de la casa de gobierno e improvisó una alocución en la que afirmó que la "dignidad y el honor de la Nación no se negocian" y "si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla". Los Comandantes en Jefe de la Fuerza Aérea y de la Armada, al igual que el Canciller, rehusaron su invitación para acompañarlo en esa circunstancia (Anexo V/8).

304. Con estas palabras, el Presidente definió un objetivo estratégico que debía lograrse con la guerra. Se asumía ya un compromiso definitivo que excedía el alcance de los planes que se trazaron previamente para la acción militar. No se habían realizado previsiones para enfrentar una respuesta militar de magnitud y cuando se advirtió la gravedad de un compromiso que se contraía frente a la nación, se aceleró una carrera de improvisaciones para reforzar las islas y articular una estrategia defensiva que antes no se había pensado como una posibilidad cierta.

1.El territorio correspondiente a Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, fue retirado de la jurisdicción del Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y constituyó una nueva gobernación.

305. Ya el 08 de Abril, el Canciller informó al COMIL sobre la reunión que había mantenido con el General Haig en Washington.

La idea de Haig se apoyaba en los siguientes puntos: detener la flota británica, desafectar las tropas, e ir a una administración transitoria. En esa fecha, el COMIL decidió formar un equipo de Trabajo para apoyo de la Cancillería, el cual sería integrado por el Brigadier Mayor Miret, el General Iglesias y el Contralmirante Moya. (Anexo V/9).

Se acordaron también las premisas iniciales para la negociación y éstas eran:

a. La soberanía no sería negociada.

b. La Resolución 502 constituía un todo y su cumplimiento no se realizaría por etapas.

c. Se resguardarían y garantizarían los intereses de los isleños.

306. Con respecto a la premisa referida al cumplimiento de la Resolución 502, el COMIL interpretó que "el retiro inmediato de todas las fuerzas argentinas" debía entenderse como una reducción de esos efectivos (Página 51 del xxx - Informe de Ex Comandantes en Jefe) y sobre esa modalidad debía articularse la negociación.

307. El 09 de Abril, el COMIL probó las "Bases para la negociación a ser expuestas ante el Secretario de Estado, señor Haig".

Estas "Bases" eran el resultado de la labor del Equipo de Trabajo integrado por los funcionarios de la más alta jerarquía de Cancillería y los Oficiales Superiores desarrollado el 08 de Abril por el COMIL, quienes habían elaborado un estudio (Anexo V/10) cuya Introducción finalizaba con la siguiente conclusión:

"La brusca reversión de la situación, las pérdidas significativas que ella representa para Inglaterra y su honor nacional herido, hacen que deba considerarse algún tipo de concesiones a otorgar por parte de Argentina".

308. Lejos de realizar un análisis prudente y objetivo de la situación generada, el COMIL, el Canciller y el Equipo de Trabajo manifestaron una actitud soberbia, al parecer sustentada por el convencimiento de que las cartas de triunfo estaban de su lado.

Esta engañosa posición se fundaba en la sobre valoración del éxito de una operación militar inicial que no tuvo resistencia y en la exaltación patriótica que produjo esta decisión en la población nacional.

309. Los restantes documentos integrantes del estudio elaborado por el Equipo de Trabajo, fueron los siguientes:

a. GRADACIÓN EN LAS CONCESIONES A OFRECER A GRAN BRETAÑA.
Constaba de una introducción y dos respuestas tentativas a aplicarse alternativamente, según el criterio que sustentase el General Haig.

b. IDEAS PARA LAS NEGOCIACIONES A REALIZAR CON LA ASISTENCIA DE EE.UU. EN RELACIÓN AL CONFLICTO CON GRAN BRETAÑA.
Establecía los objetivos a mantener, intereses que afectaban a los actores, análisis del factor tiempo, factores que podían ser considerados como puntos de negociación en las reuniones, actitud a asumir en la primera reunión en los diferentes aspectos, ideas para una flexibilización en cada aspecto.

c. HECHO HISTÓRICO.

Relato cronológico de los hechos históricos.

d. ANTECEDENTES DE NACIONES UNIDAS.

Breves comentarios.

e. RESOLUCIÓN 502.

Análisis de las actitudes frente a los principios enunciados.

f. ARGUMENTOS PARA LAS CONVERSACIONES CON EL GENERAL HAIG.

Se señalaban 23 argumentos a tener en cuenta en las negociaciones.

310. Este trabajo detallado, confeccionado por el Equipo de Trabajo, se fundamentó en la orientación impartida por el COMIL que, al establecer las bases para la tarea había sostenido como una de las premisas iniciales que la soberanía no es negociable" (Ver párrafo 305).

311. El 10-ABR y en medio de este clima se iniciaron las negociaciones. Los principales interlocutores, por el lado americano, fueron el General Haig, el Subsecretario Enders y el General Walters y los funcionarios Funceth, Goldberg, Gompert, Godegon, Rentschler y Service. Por el lado argentino concurrieron el Doctor Costa Méndez, los Subsecretarios Ross y Peña y el Equipo de Trabajo nombrado anteriormente.

312. A las 10.00 horas de este día, el Secretario Haig se reunió en el Ministerio de Relaciones Exteriores con el Canciller; luego de esta visita protocolar, ambas delegaciones pasaron a la Casa de Gobierno, donde después del saludo realizado en el despacho del Presidente, se reunieron en la Sala de Situación, a las 10.30 hs. Esta primera reunión contó con la asistencia del Secretario Haig, el General Walters, el Subsecretario Enders, el Presidente Galtieri, el Canciller Costa Méndez, los Subsecretarios Ros y Peña, el General Iglesias, el Contraalmirante Moya y el Brigadier Miret (Anexo V/11).

313. A partir de las 15.00 hs., las delegaciones argentina y estadounidense continuaron trabajando en la Cancillería. A las 18.00 hs. de ese día se habían previsto presentar los acuerdos elaborados, para que el Presidente y el Secretario Haig los considerasen en una reunión similar a la de la mañana; sin embargo, el atraso y las moras sucesivas, pusieron de manifiesto las dificultades que fueron apareciendo a lo largo de las negociaciones.

314. A las 21.00 horas, se reinició la reunión conjunta en la Presidencia la cual el señor Presidente solicitó al Canciller y al General Haig que expresasen sus respectivos puntos de vista.

En ella se evidenció que la presentación norteamericana no tenía en cuenta ninguna de las bases propuestas por Argentina en la reunión de la mañana.

Estas bases consistían en el cese de las hostilidades, el cese de la aproximación de la Flota Británica y anulación de la resolución de bloqueo, el desarme progresivo de la isla, y un gobierno argentino, con participación en escalones inferiores de representantes malvinenses, bajo el control de un organismo internacional (Anexo V/12).

La proposición norteamericana se basó en la creación de un Consejo Superior de cinco miembros y del mantenimiento del Comité Ejecutivo y del Comité Legislativo que existían antes del 02-ABR.

Llegado a este punto, el señor Presidente se retiró a su despacho para reunirse, posteriormente, con los otros integrantes de la Junta Militar.

315. A las 23.40 horas del día 10 de abril, por lo tanto, se reunieron los miembros de la Junta Militar. El Presidente Galtieri informó sobre la propuesta de los EE.UU., a saber: el triunvirato para el interinato formado por Argentina, Gran Bretaña y los EE.UU.

Este triunvirato podría incrementarse con la presencia de Canadá, Perú o Uruguay. Por debajo de este triunvirato estarían las mismas organizaciones y autoridades que xxx antes del 02-ABR.

El señor Presidente agregó que la delegación estadounidense insistía en el retiro de tropas argentinas y que el Secretario Haig se había referido al tiempo o duración de la autoridad interina, dato que debería figurar en un acuerdo secreto o especial.

316. Al término de esta reunión, el Secretario Haig fue invitado a conversar a solas con el señor Presidente Galtieri, el Dr. Costa Méndez y el Contralmirante Moya. Durante esta reunión se señaló al Secretario de Estado norteamericano la preocupación argentina ante la poca disposición británica a negociar, ya que todo indicaba que bajo la amenaza de la flota británica. Se le señaló también al señor Haig, que Argentina tenía máxima voluntad de negociar, pero que también estaba dispuesta a defenderse de la agresión.

Con respecto a la presión británica, puesta de manifiesto al crear el Secretario Haig, Argentina advirtió que el riesgo de un hundimiento sería siempre adjudicado a Gran Bretaña, pese a que lo podría efectuar o la URSS o la República Popular China. Lo mismo sucedería con un hundimiento británico (Anexo V/13, última parte).

317. Con la reiteración de que no se debería obligar al gobierno argentino a aceptar decisiones que ya había manifestado no poder adoptar, finalizó la reunión con el Secretario Haig, a las 01.15 horas del día 11-ABR.

Antes de retirarse, el Secretario Haig expresó al Sr. Canciller Costa Méndez que enviaría un despacho a Londres informando sobre su regreso a ésa. A su vez, pidió a Argentina que suspendiera hasta entonces cualquier medida, aclaración que incluía el llamamiento al TIAR.

318. Mientras el Presidente estaba reunido con el Canciller, el Jefe de la Casa Militar y el Secretario de Estado Haig en su despacho, las delegaciones de ambos países se congregaron en la Sala de Situación. En esta reunión, mientras esperaban que finalizara la conversación Haig-Galtieri, la delegación norteamericana elaboró un borrador de posibles acuerdos de base. Periódicamente, solicitaba informaciones a la delegación argentina reunida en el mismo salón. Los estadounidenses produjeron así un papel de trabajo (Anexo V/12) que luego el Secretario Haig intentó utilizar como expresión argentina, no reconociendo así como posición oficial la que le fuera transmitida en la reunión con el señor Presidente.

319. El día 11-ABR, a las 09.30 hs., el Secretario Haig partió hacia Londres. Antes de su partida, el Canciller le hizo entrega de los PUNTOS BÁSICOS DE IMPOSICIÓN ARGENTINA (Anexo V/13).

Esencialmente, se aclaró la necesidad de dar cumplimiento al punto uno (gobierno), o el punto dos (soberanía) -cualquiera de ellos para satisfacer, en forma mínima, al gobierno argentino.

320. Una vez producida la partida del General Haig, se presentó al Canciller el Embajador Soviético, quien informó que su gobierno opinaba que este incidente había sido provocado por la vocación colonialista británica. La URSS se sentía comprometida y apoyaría, en lo que pudiere a Argentina, sin esperar nada en retribución, ya que ésta era una actitud de reciprocidad en relación a la posición Argentina ante el embargo cerealero de 1980.

321. A las 11.00 horas del 11-ABR se reunió el COMIL. Con referencia a las conversaciones con el Secretario de Estado, el Canciller informó que el Gral. Haig le había manifestado su creencia de que la presente situación podría determinar la caída, tanto del gobierno británico como del Argentino; que él consideraba que la situación política era mejor en la Argentina, reiterando su grave preocupación por la posible convocatoria del TIAR, ya que eso causaría graves problemas a su gobierno.

322. El Canciller destacó el nivel internacional que estaba adquiriendo la ocupación, a la que calificó como "el acto independiente de política exterior de una potencia media". Estas actitudes de suficiencia inconducente, alimentadas por el propio Canciller, fueron cerrando los caminos de la negociación.

Al término de la reunión ingresó el Comandante del TOAS, quien informó que en el plazo de días estaría lista la defensa de Malvinas, ya que al momento la Guarnición era de 2.600 hombres (Anexo V/14).

323. Las Resoluciones adoptadas en el Acta Nro. 11 "M"/82 del día 11 de abril, establecían que, en el orden de la política internacional, se debería tener todo listo para efectuar, en el momento oportuno, la convocatoria del TIAR; que el Estado Mayor Conjunto daría instrucciones a los agregados militares ante los países donde estaban acreditados para que ofrecieran razones sobre la actitud adoptada por Argentina y reclamaron su apoyo; que la posibilidad de enviar una misión a Cuba, se analizaría en la próxima reunión (Anexo V/15).

324. En la tarde del día 11 de abril, el Presidente del Perú hizo llegar a Gran Bretaña y Argentina un cablegrama en el que proponía formalmente "una tregua de 72 horas, mientras se desarrolla el procedimiento de buenos oficios, aceptado por las partes concernidas, que está llevando a cabo el Gobierno de los EE.UU. ..." (Anexo V/16).

Ambos Gobiernos contestaron el día 13 de Abril (Anexo V/17).

325. El día 12 de abril, la República Argentina fijó suposición ante el Consejo de Seguridad mediante documento S/14968 (Anexo V/18), que mereció la réplica de Gran Bretaña el 13 de abril, a través del Documento S/14973 (Anexo V/19).

326. En Londres, mientras tanto, el General Haig mantenía reuniones con la señora Thatcher y el señor Pym.

327. A las 10.00 horas del día 12 de abril se efectuó una reunión del Gabinete nacional, en la cual el General Galtieri informó respecto de lo actuado durante los últimos días. Mientras se desarrollaba la reunión, el General Haig se comunicó desde Londres con el Canciller para informarle sobre el estancamiento de las conversaciones. El General Haig hizo mención a los "borradores", preparados en conjunto por los colaboradores de ambos Cancilleres, a lo que el Dr. Costa Méndez respondió que carecían de valor, ya que lo único válido eran los 5 puntos entregados al General Haig antes de su partida (Anexo V/20).

328. En esta reunión, además, quedó aclarada la situación de la República Argentina que, hasta ese momento, no tenía información veraz ni concreta sobre cuáles eran los aspectos que Gran Bretaña estaba dispuesta a negociar. Eso se debió a que la delegación de EE.UU. no había establecido, en forma precisa, cuál era la posición británica respecto del conflicto.

329. A las 14.00 horas, el Embajador de EE.UU. transmitió un mensaje del General Haig precisando lo siguiente:

a. Que trabajaba sobre los borradores.

b. Que el progreso era escaso.

c. Que a la noche regresaría Washington.

d. Que Gran Bretaña usaría la fuerza hasta llegar a un acuerdo.

e. Que pedía no tomar decisión hasta recibir respuesta (TIAR).

f. Que cualquier desvío con respecto a las ideas incluidas en el "borrador", significaba el fracaso de la misión.

El Canciller reiteró al Embajador que la única y válida posición argentina era la contenida en los 5 puntos entregados al General Haig.

330. A las 20.30 horas y en el mismo día, se produjo la segunda llamada telefónica al Canciller (Anexo V/21).

Los conceptos principales que pudieron extraerse de esta conversación, fueron los referidos a cierta actitud amenazante del General Haig con respecto a la interrupción de su gestión y a su opinión sobre los puntos 1 y 2 del borrador de cinco puntos que le fueran entregados el 11 de abril, previo a abordar su avión, (Párrafo 319); "mi criterio básico es que la realización el párrafo 1 (Gobierno) ó 2 (soberanía) en el término que ustedes lo presentan, nos privan de toda esperanza de poder conducir el rol de esta crisis".
331. El 13 de abril, el General Haig viajó de Londres a Washington y remitió una carta al Canciller Argentino (Anexo V/22) en la que renovó su aspiración de realizar los esfuerzos necesarios para evitar un conflicto armado.

332. Mientras tanto, en Buenos Aires, el COMIL analizaba la marcha de la negociación Haig y la posición argentina con respecto a una posible convocatoria el TIAR (Anexo V/24).

Para ese mismo día se resolvió preparar un Borrador de Trabajo con las "Bases de Acuerdo a Desarrollar durante la segunda visita del Gral. Haig". Con respecto al TIAR, se decidió no solicitar aún su convocatoria. El representante argentino ante las Naciones Unidas, Doctor Roca, informó sobre la situación en el mencionado organismo (Anexo V/26). Lo propio hizo el Dr. Quijano desde la OEA.

333. A las 17.30 horas se produjo una segunda reunión del COMIL.

Los principales aspectos tratados con referencia a las negociaciones diplomáticas, fueron los siguientes:

a. El Canciller informó haber recibido una llamada telefónica del Gral. Haig desde Londres, en la cual le había transmitido noticias más tranquilizadoras.

b. Se consideró oportuno, antes de emitir la posición argentina en la próxima nueva ronda de la gestión Haig, esperar la recepción de las proposiciones británicas.

c. Se convino en esperar, antes de adoptar posiciones definidas, los resultados de la interpelación de la señora Thatcher en el Parlamento británico.

d. Se leyeron los proyectos de las "Bases de Acuerdo" y se decidió su análisis y redacción definitiva por el Equipo Especial de Trabajo, que debería exponerlo al día siguiente (Anexo V/23).

e. Se elaboró una ayuda memoria del tema de la descolonización, sobre cuya conveniencia se había hablado con Haig. (Anexo V/24).

334. El 14 de abril, en EE.UU., circularon versiones periodísticas referidas al apoyo efectivo brindado por este país a Gran Bretaña.

La noticia motivó una llamada telefónica del Gral. Haig al Canciller, desmintiendo tales manifestaciones y expresando el pesar presidencial ante los comentarios, y que los hechos serían investigados.

Es necesario destacar que el periodista que hizo estas manifestaciones fue el señor Bernstein, internacionalmente prestigiado a raíz de sus denuncias en el "Caso Watergate".

335. En esa misma oportunidad el Gral. Haig y el Canciller intercambiaron opiniones respecto de la marcha de las negociaciones. Las conclusiones principales que pudieron extraerse del tenor de esta conversación fueron:

a. Haig reconoció no contar con ninguna propuesta concreta del lado británico y aceptó que la misma era imprescindible para la realización de una negociación seria que condujese a un acuerdo.

El Canciller expresó que la posición argentina estaba lista para ser enviada, pero que esto sería inútil si el gobierno de Gran Bretaña no cambiaba su obstinada intención de volver al "Status quo ante bellum" como requisito previo.

Asimismo manifestó su contrariedad ante las declaraciones formuladas por la señora Thatcher en el Parlamento británico.

b. El Canciller expresó la necesidad de que EE.UU. manifestara claramente que no estaba ayudando a ninguna de las partes.

c. El Secretario de Estado indicó conocer que la flota británica no estaba avanzando desde la Isla Ascención, y que tampoco tenía intenciones de avanzar (debe recordarse que la flota partiría desde Ascensión dos días después de esta conversación).

El Canciller argentino señaló que, existiendo un acuerdo para el uso de la isla, -argumento que EE.UU. esgrimía como excusa para brindar apoyo a Gran Bretaña-, dicho acuerdo podía utilizarse para evitar que la flota británica zarpase hacia el sur.

d. La convocatoria del TIAR quedaba supeditada al movimiento de la flota.

336. El Embajador de los EE.UU. en la OEA, señor Middendorf, mantenía, mientras tanto, un estrecho contacto con el Doctor Quijano, manifestando que su máxima preocupación se basaba en una eventual convocatoria del TIAR, por cuanto, de producirse, significaría la ruptura de la armonía existente y la obligación de oponerse por parte de su país.

337. Era notoria la preocupación de EE.UU. ante una convocatoria del TIAR, debido a la posición difícil en que se vería colocado respecto de los países latinoamericanos.

También era evidente que el único motivo que llevaría a Argentina a solicitar la convocatoria sería la zarpada de la flota británica desde la Isla Ascensión hacia el Sur, actividad que EE.UU. negó casi hasta último momento y a la cual podía haber invalidado de haberla privado de recursos.

No obstante, llegado el momento de tomar posición, prefirió no sólo apartarse de la posición argentina, sino también "olvidar" su compromiso continental, para atender sus intereses en otras regiones.

338. El Gral. Haig envió una carta al Gral. Galtieri en la que hacía referencia a las noticias periodísticas circulantes en EE.UU., referidas al apoyo brindado a Gran Bretaña, agradecía la buena voluntad del gobierno argentino ante estos comentarios y alertaba sobre la casi segura repetición que atribuía a fuentes maliciosas e interesadas en crear fricciones entre el Norte y el Sur.

También anunciaba su viaje para el día 5 de abril manifestando que sería portador de nuevas ideas que podrían ser adecuadas, en la medida que existiera flexibilidad y estadismo en las partes. El párrafo más importante, tal vez, de esta carta, fue el siguiente:

"Esas ideas involucran condiciones de facto en las Islas que, en contexto de los objetivos de las negociaciones, asegurarán que las necesidades esenciales de Argentina serían alcanzadas". (Anexo V/25).

339. Por la noche, se produjo una segunda conversación telefónica entre el Secretario de Estado y el Dr. Costa Méndez en la que el primero reiteró su inmediato viaje a Buenos Aries, portando algunas nuevas ideas que había desarrollado a partir de los últimos contactos mantenidos con las partes. El Canciller indicó que le había remitido un ayuda memoria de los aspectos principales referidos a la descolonización, de manera que el General Haig pudiera tener más tiempo para estudiarlos antes de su próximo viaje a Buenos Aires.

El aspecto más importante de esta conversación fue el referido a la partida de la flota británica desde Ascensión. Dada la importancia de lo tratado, conviene transcribirlo textualmente:

COSTA MÉNDEZ: "Yo entiendo que mientras Ud. viene aquí y por las próximas 48 horas, más o menos, la flota no continuará avanzando hacia Malvinas. ¿Estoy en lo cierto?".

HAIG: "No, no, eso no es correcto. Yo no puedo conseguir que Gran Bretaña cambie el movimiento de su flota hasta que tengamos un entendimiento, pero dentro del entendimiento hay estipulaciones que se refieren a ... en las propuestas que yo llevaré".

340. Es decir que, a diferencia de lo expresado menos de doce horas antes, el Secretario no sólo anuló su comentario de que la flota no había partido y no tenía intenciones de partir, sino que estableció, esta vez claramente, que no contaba con medios efectivos para impedir que Gran Bretaña realizara los movimientos de su flota hasta que se viera concretado un entendimiento.

Obviamente, al único entendimiento que Gran Bretaña quería llegar hasta ese momento, era al cumplimiento de la Resolución 502, según su propia interpretación. Así lo había expresado en sus documentos ante el Consejo de Seguridad: retirada de todas las fuerzas argentinas y restauración del gobierno y, por ende, de la soberanía británica en las islas. Todo esto como requisito previo para considerar la iniciación de negociaciones.

341. El Secretario Haig reiteró en ese breve párrafo que hemos trascripto, toda la realidad de la negociación de EE.UU.: Gran Bretaña no detendría sus acciones militares, a menos que Argentina aceptara la posición -volver al "status quo ante bellum"- con los aspectos complementarios que EE.UU. le propondría en su nombre.

342. El Agregado Militar Argentino en Washington informó, a las 21.30 horas del día 14 de abril, que en los EE.UU. se vivía una atmósfera tensa en relación con el conflicto, y que el punto de no retorno lo constituiría esa eventual zarpada de la flota británica desde la Isla Ascensión.

 

 

 

 

 

La segunda visita a Buenos Aires del general Haig


343. El 15-ABR. el Secretario de Estado inició su segundo viaje a Buenos Aires. En una escala realizada en Caracas, aprovechó la oportunidad para intercambiar opiniones con el Canciller de Venezuela.

Mientras tanto, el Gral. Galtieri recibió un llamado telefónico del Presidente Reagan (Anexo V/26).

Las ideas fundamentales que pudieron extraerse de las palabras del Sr. Reagan fueron:

a. Ratificaba su compromiso para una solución pacífica.

b. Ratificaba pleno apoyo a la gestión Haig.

c. Ante una mención de la zarpada de la flota desde Ascensión expresó:

"Comparto sus temores de que surja algún hecho que volvería difícil controlar la situación o del cual sería difícil retroceder..."

d. La solución debía ser pacífica y contemplaría los intereses de los pueblos involucrados y de la población de las islas, en forma aceptable para las partes.

e. Aseguraba que EE.UU. no había hecho nada contrario a su papel de intermediario neutral y objetivo.

f. Indicaba que había recibido grandes presiones para abandonar la neutralidad, pero que su intención era continuarla "a medida que procedan las negociaciones del caso; por lo tanto yo espero y pido a Dios que no haya conflicto que sea causado inadvertidamente por una parte u otra durante el tiempo en que estamos dedicados a la solución de esta situación".

344. A las 23.40 horas arribó a nuestro país el Gral. Haig con sus colaboradores. Fueron recibidos por el Canciller, quien al respecto informó al COMIL:

a. Que era optimista por lo conversado.

b. Que habría alguna posición concreta de Gran Bretaña.

c. Que el Gral. Haig deseaba reunirse con el señor Presidente a las 10.00 horas del viernes (16-ABR) para continuar la negociación.

Previamente, a las 21.00 horas, el Canciller había llamado al Canciller venezolano, quien le manifestó un moderado optimismo respecto de las negociaciones que desarrollaría Haig en Buenos Aires.

345. El día 16 de abril, el Gobierno de Gran Bretaña, a través de la Embajada de Suiza, hizo conocer a nuestro país su decisión de atacar cualquier aeronave, buque o submarino argentino que afectara el cumplimiento de la misión de la flota británica en el Atlántico Sur. La amenaza era extendida a las aeronaves comerciales.

Argentina presentó la nota S/14984 ante e Consejo de Seguridad (Anexo V/27).

346. A las 10.15 horas del 16 de Abril, el Secretario de Estado entrevistó al Gral. Galtieri en la Casa de Gobierno. Las delegaciones de ambos países trabajaban en Cancillería. De esta primera reunión pueden destacarse los siguientes aspectos principales por parte de los interlocutores:

a. PRESIDENTE DE LA NACIÓN

1) Escuchó las consideraciones iniciales de Haig.

2) Reiteró su confianza en la gestión de EE.UU.

3) Deploró ciertas actitudes encaradas por la Embajada de EE.UU. en Buenos Aires que podían hacer llegar a creer que EE.UU. preparaba una ruptura con Argentina.

4) Ratificó su voluntad de hacer todos los esfuerzos necesarios hacia la búsqueda de una solución pacífica.

5) Indicó que esta buena voluntad se había expresado en el último documento enviado al Secretario de Estado.

b. CANCILLER ARGENTINO

1) Reiteró la necesidad de mantener la imagen de neutralidad de EE.UU.

2) Indicó que los comentarios de Weimberger no eran alentadores.

c. SECRETARIO HAIG

1) Reconoció que para Argentina la situación se estaba poniendo difícil y sabía que estaba dispuesta a luchar.

2) Indicó que había traído algunas ideas muy sólidas. Las discusiones mantenidas en Londres fueron mejores en esta segunda visita.

3) Analizó detalladamente la actuación de ambas partes, acción que le había permitido llegar a la determinación de siete puntos principales:

a) Parar la flota.

b) Mantener la bandera argentina en las islas.

c) Expandir considerablemente el papel argentino en las islas durante el período interino.

d) Garantizar que las negociaciones serían terminadas para fin de año ("yo creo que tenemos el acuerdo doloroso de la señora Thatcher").

e) Guiar el proceso con los principios de la descolonización.

f) Normalizar las relaciones entre el continente y las islas.

g) Levantar las sanciones y garantizar la asistencia americana a las islas, durante todo el proceso.

4) Manifestó que había insistido en Londres para que las decisiones, durante el proceso se adoptasen por mayoría, para que EE.UU. pudiese provocar los cambios necesarios.

5) Apreció que ambas partes no podrían ocurrir acontecimientos que harían desaparecer las oportunidades.

6) Indicó que, con el tiempo, la posición mental británica mejoraba, pero que podrían ocurrir acontecimientos que harían desaparecer las oportunidades.

7) Hizo referencia a aquello que se podría sindicar como aspecto principal de la cuestión, lo que se transcribe textualmente para evitar omisiones:

"Yo creo que hay dos exigencias que están en conflicto una con otra; una, es una ventaja o beneficio inmediato y visible para Argentina a los sacrificios que ha hecho. Yo creo que nosotros debemos prever de una manera muy perceptible, mucho más importante, alcanzar la solución final sobre este problema histórico que realice finalmente sus aspiraciones".

"Esto no puede ser concebido visiblemente en los acuerdos por sí mismo, debe ser garantizado por las condiciones establecidas dentro del concepto de la descolonización. Yo creo que Uds. habrán alcanzado no todo lo que han deseado, pero no obstante, lo suficiente para justificar los sacrificios que han hecho".

"Hemos extraído de los ingleses y podemos extraer aún más de lo que puedan conceder".

"Yo quisiera no molestarlo más y ponernos a trabajar con el Canciller. Yo no sé si sería útil a fin de completar nuestro trabajo, podría servir que yo presentara los puntos de vista americanos a su dirección colectiva, no para discusiones sino solamente par considerarlos, para tener certeza de que ellos entienden la gravedad de la situación y la seriedad de nuestro propósito".

8) Otros comentarios realizados por el Gral. Haig fueron:

a) Los comentarios del señor Caspar Weimbeger (Secretario de Defensa) eran personales y contrarios a las instrucciones del Presidente Reagan.

b) En caso de conflicto, la opinión pública impulsaría a EE.UU. a colocarse del lado de Gran Bretaña.

c) A pesar de que Argentina atendía los intereses económicos de Gran Bretaña en las Islas, debía entenderse que para ésta, después de años de ocupación, era difícil ver, exclusivamente intereses de ese tipo.

347. Luego de esta conversación, los señores Cancilleres se retiraron de la Casa de Gobierno dirigiéndose al Palacio San Martín, lugar donde los aguardaban las delegaciones de ambos países.

348. El Proyecto Argentino presentado por Cancillería fue el que se incluye como Anexo V/23.
Constaba de un Preámbulo y 10 Artículos en los que quedaba radicada la posición de nuestro país.

Si bien EE.UU. EN NINGÚN MOMENTO HIZO ENTREGA DE UN DOCUMENTO QUE PUDIESE SER CONSIDERADO COMO INDICADOR DE LA POSICIÓN BRITÁNICA, el día 16 de abril elevó a consideración de Cancillería un PAPEL DE TRABAJO CUYO CONTENIDO, SEGÚN LA DELEGACIÓN NORTEAMERICANA, HACÍA REFERENCIA A LOS ASPECTOS QUE ELLOS CONSIDERABAN QUE PODRÍAN SER ACEPTADOS POR EL GOBIERNO BRITÁNICO.

Este papel de trabajo fue denominado por Cancillería "del Reino Unido" para permitir su identificación (Anexo V/28), y constaba de un Preámbulo y 7 Artículos.

349. Este papel de trabajo no satisfacía las mínimas aspiraciones argentinas. Así, por ejemplo, en el aspecto referido al término de las negociaciones, se establecía que el status de las islas sería determinado de conformidad con los deseos e intereses de la población, aspectos que serían fijados mediante un sondeo de opinión.

Esta posición demuestra, claramente, la actitud con que el Secretario Haig encaraba su gestión, ya que presentaba un papel de negociación que abiertamente contrariaba la decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, materializada en la Resolución 2065 (XX), como era la de atender a los intereses y no a los deseos de los habitantes.

Por sus características, el papel presentado por el Secretario de Estado lo retiró de su ubicación equidistante.

De haberse aceptado esta proposición, Gran Bretaña habría obtenido una posición definitiva más favorable a la que había podido lograr en los foros internacionales antes de la iniciación el conflicto.
Además, para los grupos de las islas sin población, deberían determinarse procedimientos especiales para establecer su status definitivo. Con ello se anulaban las tratativas anteriores, ya aceptadas por Gran Bretaña, de tratar integralmente el problema Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

Con respecto a la participación argentina en el gobierno de las Islas por la cantidad de representantes y por el sistema fijado para la adopción de resoluciones en la Comisión Especial, quedaba desvirtuado cualquier tipo de participación efectiva.

350. Quiere decir que esta segunda visita del Gral. Haig se inicia con una posición que dejaba de lado los dos puntos (alternativos) prioritarios, fijados claramente por el Gobierno Argentino: Soberanía o Gobierno.

A las 12,40 horas del 16 de abril, el Embajador Figueroa, uno de los integrantes de la Delegación negociadora argentina, informó al Jefe de la Casa Militar que durante las conversaciones no se progresaba en los puntos esenciales, pues se estaba muy lejos de satisfacer la posición argentina, mientras que en todas las cuestiones de detalle se había podido llegar a un acuerdo.

351. Al mediodía, mientras el Secretario Haig se retiraba a la Embajada de su país en Buenos Aires, el Equipo Especia De Trabajo Argentino se reunió en la Cancillería para analizar la marcha de estas primeras conversaciones en la segunda visita del Gral. Haig. Luego de un detallado análisis (puede encontrarse en el Informe ex Ctes. - Cap.II- Págs. 148 a 149), la delegación argentina llegó a la conclusión de que el proyecto presentado por Haig era de características ambiguas y peligrosas, por cuanto:

a. Proponía la desmilitarización de las Islas, impidiendo cualquier intento futuro de recuperación y librando a Gran Bretaña de los costos de mantenimiento de fuerzas militares en el área.

b. Mantenía la administración británica de las Islas, con una mínima representación argentina, sin ninguna capacidad real de decisiones.

c. Intentaba que Gran Bretaña recuperar su status anterior sobre las islas. De tal manera, Gran Bretaña concurriría a las negociaciones en una situación relativa mucho más favorable al 01 de abril, con el agravante de la exclusión de Naciones Unidas en las mismas.

En esta reunión se trataron alternativas viables para proponer al proyecto de EE.UU., instrumentando modificaciones a los puntos 6, 8 y 10 (ver Informe ex Ctes. - Cap. II - págs. 151/152).

352. En la tarde del 16 de abril, el Canciller informó inicialmente al Presidente sobre el avance de las negociaciones. Posteriormente, a las 10.25 horas, hizo notar a la Junta Militar que el proyecto de EE.UU. no contemplaba las mismas aspiraciones argentinas, explicó las propuesta que se aconsejaba introducir e hizo un análisis sobre la actitud que, al recibirla, podía esperarse de la delegación americana.

Los integrantes de la Junta Militar adoptaron su resolución respecto de los puntos 6, 8 y 10, que quedaron definitivamente redactados y fueron entregados al Secretario Haig a las 22,45 horas en el Hotel "Sheraton" de Buenos Aires.

353. A las 23,10 horas, el Canciller informó a la Junta Militar sobre la reacción del Gral. Haig al recibir el documento argentino. Este expresó:

a. Que las propuestas eran inaceptables para Gran Bretaña.

b. Que probablemente EE.UU. tomaría parte por Gran Bretaña.

c. Que habría guerra, en caso de que tal documento se enviara a Londres esa noche.

d. Que ante la manifestación del Dr. Costa Méndez, en el sentido de que ésa era la decisión argentina, indicó su deseo de saludar a la Junta Militar antes de regresar a su país.

El 17 de abril a las 10.00 horas, la Junta Militar decidió recibir al Secretario de Estado, convoca a los dirigentes políticos para llevar a su conocimiento todos los hechos, convocar al TIAR, publicar la propuesta argentina y examinar las relaciones argentino-norteamericanas. (1).

354. El día 17 de abril, a las 10.00 horas, el Gral. Haig, en compañía del Gral. Walters, concurrió a Casa de Gobierno, entrevistándose con el Presidente de la Nación. También se encontraban presentes los Comandantes en Jefe y el Ministro de Relaciones Exteriores y Culto.

Como Anexo V/29 se incluye una copia de la conversación sostenida en la oportunidad y que comienza con la frase del Secretario de Estado:

"Temo, señor Presidente, que existe aquí la impresión que somos agentes de Gran Bretaña. Nada podría estar más lejos de la realidad."

Esta Comisión considera que el referido diálogo resulta de fundamental importancia, por cuanto define claramente, por primera vez, cuáles eran los verdaderos alcances de la misión negociadora Haig.
Al respecto, resulta conveniente destacar las ideas determinantes de las expresiones del Gral. Haig y del Gral. Walters.

1.Cabe destacar que durante el día 16 de abril, mientras el general Haig se encontraba en Buenos Aires, se recibió información sobre la zarpada de la flota británica desde la Isla Ascensión en dirección al Atlántico Sur.

a. Conocimiento de la frustración argentina.

b. El arreglo no podía provocar la ruptura Gran Bretaña-EE.UU., especialmente considerando que éste era un anhelo soviético.

c. EE.UU. no podía acepar el uso de la fuerza para provocar cambios fundamentales.

d. El propósito de EE.UU. no era sostener a la Thatcher en su puerto, sino mantener la alianza atlántica.

e. Toda Europa aseguraba que no era posible un cambio permanente como resultado de la ocupación argentina.

f. Esto también lo compartían varios gobiernos latinoamericanos.

g. Se había tratado de otorgar una participación efectiva en el gobierno local, con un veedor de EE.UU. para que esto se cumpliera.

h. Se consideró que el retorno de la influencia británica no podría ser ignorado formalmente.

i. EE.UU. propugnó que las decisiones se adoptaron por mayoría, a fin de influir cualquier decisión de la comisión normalizadora.

j. El texto propuesto por Argentina conducía a la guerra. Se necesitaba un texto más benigno que llevara a la solución deseada por Argentina.

k. El texto argentino lo obligaba a retornar a Washington y, en pocos días, la opinión pública volcaría a EE.UU. a favor de Gran Bretaña.

Todos sufrirían las consecuencias de la guerra.

l. EL PRESIDENTE REAGAN MANIFESTÓ QUE NO PODÍA APOYAR EL TEXTO ARGENTINO.

ll. Creyó que era esencial sentarse a la mesa, con representación militar, para evitar malos entendidos y sospechas.

m. No era posible iniciar un proceso de negociación en el cual aparecía un resultado final.

n. EE.UU. había tratado de establecer fórmulas muy diferentes a las británicas, tratando de acercarlas a la idea argentina, pero que dieran peso a las preocupaciones de Gran Bretaña.

ñ. Había posibilidad de que los británicos aceptaran un congelamiento o detención de sus fuerzas.

o. SE DEBÍA SOSTENER UN MARCO POLÍTICO AMBIGUO QUE SUGIRIERA LA SOLUCIÓN FINAL Y QUE PERMITIERA NEGOCIAR A LOS BRITÁNICOS.
DEBÍA QUEDAR CLARO, AQUÍ E INTERNACIONALMENTE, QUE LA SOLUCIÓN FINAL SERÍA LA DEVOLUCIÓN DE LAS ISLAS A ARGENTINA.

p. Lo importante era no discutir el término o el estado actual de las Islas.

q. Los temores y el escepticismo argentinos eran comprensibles.

r. Retirar las Islas de la lista de territorios no autónomos constituiría un triunfo argentino.

s. Si la Sra.Thatcher se veía obligada, iría al combate para sobrevivir pues tenía de su parte el principio y la ley internacional.

t. Si se reiniciaban las conversaciones, el Secretario creía posible alcanzar el cuadro inicial: parar la flota, distender la situación, crear nuevas condiciones en las Islas e iniciar las negociaciones con fecha 31 de diciembre.

u. Debían otorgarse a los británicos términos honorables. La redacción el documento argentino no las otorgaba. LOS BRITÁNICOS NO SE PREOCUPARON POR LA SOBERANÍA DE LAS ISLAS, ESTABAN DISPUESTOS A NEGOCIAR.

v. Gran Bretaña no aceptaría que quedara una única autoridad en las Islas. Para Londres era más importante el punto 6 (Gobierno) que el 10 (Soberanía) para explicarle a su pueblo que no era consecuencia de una capitulación.

w. La preocupación argentina respecto del punto 10 (en el sentido que no se adoptaran principios diferentes al de la integridad territorial) podría disiparse con la inclusión de dicho principio en el párrafo pertinente.

x. Argentina debía considerar que EE.UU. iba a llevar las cosas a una solución, y que Gran Bretaña quería sacarse este problema de encima debido al costo político que le provocara este criterio.

y. ARGENTINA NO ENCONTRARÍA NADA EN EL PÁRRAFO 10 QUE LE PUDIERA DECIR QUE ESTABA LOGRANDO SU META. NO LO ACEPTARÍA LA SEÑORA THATCHER Y SU PARLA

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